Enamora a las mujeres con tu Humor

Mi viejo tiene un humor envidiable. Don Vito se levanta a la mañana y ya está cantando, sonriendo, bromeando. Vuelve del trabajo y sigue cantando, sonriendo, bromeando. Y no es que no tenga problemas como la gente normal. Tiene un humor increíble. Mirá que se lo use a prueba miles de veces…

Bueno. Al igual que la gente se le reúne al lado a Don Vito en los cumpleaños, las chicas prefieren a los chicos que las hacen reír. El buen humor es una de las armas para llamar la atención de una mujer; y casi te diría que es la más efectiva. Nunca seduje a una chica sólo por ser gracioso, pero hacerlas reís me abrió las puertas del corazón de todas, sin excepción. Y seguro que ninguna dijo nunca “Me gusta porque es serio, jamás lo vas a ver reír”

Si en este momento estás pensando cosas como “Cagué la fruta; yo no soy nada gracioso”, o “Ni a palos se me ocurre un buen chiste cuando estoy con una chica que me interesa mucho”, o “Me pongo muy nervioso para eso”, tranca.

El buen humor es cuestión de actitud. Es una manera de encarar la vida. De ver las cosas. Con optimismo. Con pasión. Uno la pasa mejor cuando mira las cosas positivamente. Hacé la prueba: mirá algo que te hace mal y buscale una solución o un lado positivo… Ves que ya te puso una sonrisa en la cara. Aunque sea como la de la Gioconda; pero está ahí. Una sonrisa es el principio de una carcajada.

Un buen humor se puede mejorar ostensiblemente. Veamos: existen libros sobre el humor y la risa en todos los idiomas y de todos los colores. Por eso, a los efectos de nuestro estudio, concentrémonos sólo en algunos puntos. Diferenciemos primero “sentido del humor” de “buen humor”.

Normalmente, todo el mundo tiene “sentido del humor”. Tener sentido del humor es valorar el humor. Provenga de donde provenga, de quien provenga y como provenga. Es saber que una broma es sólo una broma, aunque las mejores bromas son las que contienen algo de verdad (precisamente por eso). Es saber que una broma es algo para reírse y que eso es bueno.

El “buen humor” es la capacidad de generar sonrisas. Yo creo que todos la tenemos, aunque en mayor o menor medida. Aquí lo más importante es discernir entre humor y agresión, aunque se trate de un defecto de ese alguien. El humor no trata de lastimar, sino, por el contrario, compone, ayuda al otro a mejorar. El humor es la mejor forma de decir cosas difíciles, que pueden lastimas a pesar de que uno no busca hacerlo.

¿Cómo incrementar nuestra capacidad de generar sonrisas en ella?
Primero, repasemos algunas reglas que más adelante describiremos con mayor profundidad:
-Cuidado con los defectos físicos.
-Todo debe ser dicho con altura.
-No la gastes delante de todo el mundo.
-Cuanto más sutiles y reservados seamos, mejor.
-Aguantátela si te hacen una broma.

Luego, apliquemos algunos truquillos:
– Aprendete cuatro o cinco chistes cada vez que la vas a ver, y no los tires todos juntos, sino, mechalos en la conversación, como si fueran una anécdota o ejemplo de algo.
– Otra buena es hacer lo mismo con algunos truquetes de mágia (ver capítulo “La magia”).
– Hacer juegos de palabras normalmente genera sonrisas, pero puede lograr carcajadas y hasta admiración, como logró Groucho Marx. Reproduzco algunas frases famosas atribuidas al gran cómico:
“Nunca olvido una cara. Pero en su caso, haré gustoso una excepción”.
“La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro”.
“He pasado una noche estupenda. Pero no ha sido ésta”.
“Bebo para hacer interesantes a las demás personas”.

Los médicos dicen que reírse cinco minutos por día alarga la vida. Debe ser por eso que Don Vito parece veinte años más joven. Lo que no dicen es que el humor también es muy bueno para el corazón, porque es una de las más efectivas maneras de conquistar a una mujer.

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